Los Tres desplegaron todo su talento en el coliseo La Tortuga.

admin

Clásicos y un breve adelanto de FomeLa banda volvió a casa y lo hizo en buena forma, calentando motores para su próxima presentación en agosto.

Álvaro Henríquez y (sometido hace más de un año a un trasplante de hígado), Los Tres parecen estar viviendo una nueva vida, transformados en un quinteto (casi como en sus mejores años), metiéndole mano a canciones casi olvidadas de su repertorio y ganando nuevos seguidores. Y algo de eso se vio la tarde noche del sábado en el coliseo La Tortuga.

Como parte de los sides shows que la marca REC debe realizar en una comuna, en las tres provincias de la Región, la banda oriunda de Concepción no sólo mostró su vigencia, sino también dio luces del futuro (el más inmediato), cuando retorne a la zona, esta vez al Teatro UdeC, para interpretar íntegramente su aclamado álbum “Fome”. En la jornada del sábado, se despachó cuatro canciones de ese disco, entre ellas, “Antes” y “Jarabe para la tos”, que no suelen ser incluidas en sus shows.

La jornada partió temprano, cerca de las 18 horas, con la actuación de Ave Errante, banda conformada por integrantes de Los Temibles Sandovales y la Romería de la Santa Fortuna. Dueños de un sonido cercano a la sicodelia y avalados por el buen trabajo realizado en seis años, fueron los encargados de abrir. Y, a juzgar por la recepción del público, pasaron la prueba.

Así, y con algunos minutos de retraso, Los Tres subieron al escenario y de inmediato lanzaron una tripleta de cortes de su disco debut (“Somos tontos no pesados”, “El Haz sensor” y “He barrido el sol”), ganándose de inmediato al público que no lleno el recinto, pero que concurrió en un número importante.

Como está dicho, el grupo que lidera Henríquez mostró un repertorio sólido, cargado de momentos altos y clásicos como “Amor Violento”, “Déjate Caer” (baile incluido) “Tírate”, pero además sorprendió con algunas joyas de su repertorio, como la balada “Moizefala”, que nunca fue single, que es muy popular entre sus fanáticos, pero tocan muy poco en vivo. Para al final quedaron las “sandías caladas” con un Sebastián “Chiporro” Cabib despachándose un gran solo de guitarra en medio de “La Espada & la Pared” que fue aprovechado por Cuti Aste y Titae Lindl para “jugar” con el público.

La banda, poco a poco, retoma su mejor nivel y deja pavimentado el camino, no solo para su próxima visita, sino también para la continuidad de REC.

Next Post

Mi tío Luis y el fútbol de antes

Qué duda cabe de que el fútbol es más que un juego, para muchos es […]

La señal on line al final