2021-11-29

Dieta: un factor fácil de modificar para proteger la salud cardiaca y la vida

Cada agosto se celebra el “Mes del Corazón” para concienciar que las patologías cardiovasculares son primera causa de muerte y 80% de las enfermedades podrían prevenirse al seguir estilos saludables. Y la alimentación es un pilar.

Cada 20 minutos en Chile fallece una persona por una patología cardiovascular, primera causa de muerte a nivel nacional y global con cerca del 30% del total cada año, afirman el Ministerio de Salud y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Lo tan alarmante como auspicioso es que, según la OMS, 80% de esas enfermedades, y muchísimas muertes, podrían evitarse o retrasarse si en la población protagonizaran los estilos de vida saludable. Ese mensaje se busca transmitir cada agosto con el “Mes del Corazón” en el mundo.

Dieta para el corazón

A la vista queda que un cambio crucial es aumentar el nivel de actividad física para incorporarla de manera regular a la vida. La OMS aconseja que los adultos realicen mínimo 150 minutos semanales para obtener beneficios a la salud.

¿Cómo debe ser la alimentación para proteger al corazón? La también investigadora del grupo Epidemiology of Lifestyle and Health Outcomes in Chile (Elhoc) afirma que la base es una saludable: variada, equilibrada, en la que predominen alimentos naturales y comidas caseras. Es la cualidad de la dieta mediterránea, que asegura que “en innumerables estudios se ha identificado como cardioprotectora”.

La caracteriza el consumo de aceite de oliva, semillas oleaginosas y pescados, fuente de ácidos grasos saludables y esenciales como los Omega 3 y 6. También incluye frutas, verduras, legumbres y cereales que, entre otros nutrientes necesarios y compuestos bioactivos, aportan fibra. Estos componentes “son vasodilatadores, lo que permite un mejor flujo sanguíneo por la mejor dilatación de las arterias”, precisa.

Los huevos, carnes y lácteos se pueden incluir en la dieta de manera reducida y poco frecuente”, añade Claudia Troncoso. Y se deben evitar grasas saturadas y colesterol (presentes en alimentos de origen animal como queso, mantequilla y carnes rojas) y ácidos grasos trans (aceites vegetales hidrogenados). “El colesterol se adhiere a las arterias disminuyendo su diámetro, incrementado el riesgo de angina o infarto cardiaco. Los ácidos grasos trans incrementan el colesterol LDL (malo) y reducen el HDL (bueno), lo que produce un efecto negativo a la salud cardiovascular”, resalta Claudia Troncoso, nutricionista experta en Salud Pública e investigadora de la Facultad de Medicina y el Centro de Investigación en Educación y Desarrollo de la Universidad Católica de la Santísima Concepción.

Fuente diarioconcepcion.cl